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Orientaciones López Pascual defiende a José Antonio y piensa, como también lo pensó María Teresa León que su juicio fue una equivocación política además de injusto, porque no se estaba juzgando a un hombre sino a una ideología política a la que jamás perteneció y por tanto su proceso fue una gran farsa porque ni tan siquiera aceptaron su oferta de intentar encontrar la paz, como bien recoge el testimonio de quien fue presidente de las Cortes y presidente de la República en el exilio, Diego Martínez Barrio. Quienes condenaron a muerte a José Antonio Primo de Rivera fueron los seguidores de esa ideología que produjo a los largo de su historia más de cien millones de muertos. El fundador de Falange fue uno de ellos; ya lo dejó muy claro Pasionaria: «Más vale condenar a cien inocentes que absolver a un solo culpable». Y lo dijo en Valencia en un mitin comunista, según dejó escrito el destacado miembro del Comité Ejecutivo del POUM, Julián Gorkin» [Del prólogo de José Mª García de Tuñón Aza] |
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