Orientaciones
«Ramiro
Ledesma Ramos, un romanticismo de acero ha sido —y es— un libro importante. Me atrevería a decir,
incluso, de culto, ya que su radio de alcance va más allá de
lo que supone subrayar el activo del, para el que estos párrafos firma,
más grande revolucionario español del siglo XX, al poner sobre el tapete
elementos de crítica que, incomprensiblemente, no habían salido a flote
hasta que Cuadrado Costa tuvo la osadía de hacer añicos lo que
hasta ese momento había sido una visión poco menos que arcangélica del
nacional-sindicalismo fundacional. El hecho de que una editorial falangista,
como Barbarroja, se atreviera a publicar un libro en el que,
por ejemplo, la expulsión de Ledesma Ramos de la Falange se convertía
en una escisión, suponía un hecho inédito —la voladura de un
dogma y, en consecuencia, la quiebra de un discurso monolítico de décadas—
que no dejamos de aplaudir en su día quienes siempre hemos apostado
por la verdad histórica.»
[De la presentación de Aníbal Pascual]